Comunicación con el paciente

Post image of Comunicación con el paciente
Filed in Otros 3 comments

showimage.phpUna vez demostrada la importancia de la comunicación y del trabajo multidisciplinar, hay que plantearse una buena relación con el paciente, más allá del mero intercambio de información.

Para abordar la comunicación entre profesional de la salud-paciente, hay que mencionar al sr. Paul Watzlawick quien desarrolló la Teoría de la comunicación humana, la cual describió y decidió organizar en 5 axiomas.


1- ES IMPOSIBLE NO COMUNICARSE:
Todo comportamiento es una forma de comunicación. (De hecho, aunque estés en silencio, siempre estás diciendo algo, comunicar es impepinable).
Desde el primer momento que nuestro paciente entra por la puerta (ya sea del despacho, clínica, oficina, etc), ofrece información: como entra, como camina, como se sienta, como se dirige hacia nosotros, qué dice, como lo expresa, etc. Siendo el lenguaje no verbal, el 85% de nuestra comunicación, es especialmente importante que aprendamos a valorarlo, ya que puede estar aportando contenidos que pueden ser útiles a la hora de explorar las actitudes y predisposición de la persona que estamos atendiendo.

Esta vía, es la menos controlable desde el lado consciente y nos permitirá evaluar con mayor profundidad en qué medida la persona se encuentra cómoda en la consulta, entiende o se compromete con la línea terapéutica indicada, y la alianza existente entre ambos. Ya que estos factores, sin duda, influirán en el desarrollo del tratamiento y la colaboración, se hace necesario explorar las creencias, emociones, objetivos y expectativas mediante todas las habilidades comunicativas que tengamos a nuestra disposición: la escucha activa, las habilidades de apoyo narrativo y algunas técnicas para mejorar la comunicación, en caso de detectar resistencias.

a)
Escucha activa del profesional:

Aproximadamente el 75% de los pacientes que vienen a la consulta, comentan antes sus síntomas y creencias con sus familiares y amigos. Éstos les aconsejan y se construye una idea propia (muchas veces no acertada) sobre la enfermedad y tratamientos.
Preguntarle sobre esta idea preconcebida permite un vaciaje previo de la información pre-elaborada por parte del paciente, permitiéndonos de paso, explorar el ideario creado respecto al problema y detectar posibles barreras, como falsos mitos o creencias erróneas.

Una buena aplicación de la, ya bien conocida, escucha activa, aportará confianza al paciente, y percepción de comprensión e interés por nuestra parte, y a la vez, nos facilitará la extracción de información muy relevante, mediante preguntas y resúmenes. En general, es el ingrediente que nunca debe faltar como base para una buena interacción.

¿Sabes escuchar?

b) Habilidades de apoyo narrativo:

Mantener a lo largo de la entrevista una actitud empática, en la que no se enjuicia al que habla es imprescindible para facilitar la narración de la persona que tenemos delante.No hay que confundir con los juicios de valor o seguridades prematuras (“hiciste lo que pudiste”, “todo saldrá bien, descuida”).

Es especialmente importante que nos esforcemos por no interrumpir mientras nos hablan ( algo bastante común en cualquier interacción humana) tratando de esta manera de mantener un estado de “baja reactividad”, una pauta útil para rebajar la dichosa reactividad es dejar un lapso de 2 segundos entre un turno de habla y otro.

A lo largo de su exposición, podemos hacerle saber que le seguimos,mediante la Facilitación con breves verbalizaciones (“ajá”, “comprendo”, “continúe”, etc) apoyadas mediante refuerzos gestuales, como por ejemplo, asentir con la cabeza. ¡Ojo! No confundirse con otras facilitaciones tipo “siga, siga, siga…” con prisas, o cerradas como “¿está usted bien del todo?”, que orientan el sentido de la respuesta del paciente y provocan incomodidad.
Una buena premisa para entenderse bien con otra persona es “No dar nunca nada por sentado”. Esto quiere decir que aunque hablemos el mismo idioma, puede que no atribuyamos las mismas características a una misma palabra. Para asegurarnos es conveniente usar la Clarificación mediante preguntas como “¿que entiende usted por…?”, “¿Que ha querido decir con….?” y quizás asumir como nuestras esas expresiones para facilitar un mejor entendimiento, ajustándonos a su registro linguístico y promoviendo una mayor sincronía entre ambos.

Por otra parte, podemos usar la repetición de una frase para señalar un hecho que consideremos importante, o en el que queramos enfocar la atención de la persona, quizás para resaltar un elemento, disfuncional o no ,en su vida cotidiana, y que afecta a la problemática. Como por ejemplo, que la persona empeore o su malestar se manifieste antes o después de situaciones con una alta carga emocional ( ” de manera que las nauseas sucedieron la noche anterior al examen”)

En ciertos momentos, paradójicamente, podemos reducir nuestro nivel comunicativo al mínimo mediante silencios funcionales, para permitir un espacio de reflexión a la persona en un momento de confusión o en el que necesite reorganizar sus ideas antes de exponerlas, evitando así, ser directivos y que aquello que exponga sea genuino.

c) Cuando parece que algo no funciona:

Como bien sabemos en nuestra profesión, a veces la comunicación no fluye adecuadamente, percibimos malestar o incomodidad, y a veces no proviene solo del otro lado.
Son las temibles resistencias.


Una resistencia suele aparecer cuando alguien se mete en un espacio interno ajeno antes de que éste esté preparado para la incursión o bien se entra como un elefante en una cacharrería, es decir sin delicadeza o en términos impositivos, en resumen, es una barrera erigida que deviene de una sensación de pérdida de libertad. Por supuesto hay personas que son más sensibles a manifestar resistencias o digamos que su umbral es más bajo, por su carácter, sus experiencias previas, etc. Pero si lo que pretendemos es asistir con calidad, debemos tener en cuenta precisamente lo diferencial y único de la persona con la que estamos participando en el proceso terapéutico.

Si aparecen estas dificultades, no está de más que realicemos primero un “pequeño” autoexamen, analizando primero nuestras propias resistencias, y no negarlas, pues seguramente están ahí.

Aquí os dejo algunos errores frecuentemente cometidos y que facilitan la aparición de nuestras “queridas amigas”

– No hacer partícipe a la otra persona del proceso hará que éste sea menos legítimo y más ajeno a él, siendo su compromiso mucho menor. Recordemos que nosotros somos los profesionales, pero que no por negociar perdemos capacidad de actuación, sino más bien todo lo contrario.
-Sobreargumentar o discutir sobre la necesidad de cambiar hábitos, conductas, etc.
– Reñir, sermonear, imponer la obligatoriedad de dicho cambio o comportarnos de forma paternalista ante el incumplimiento de las pautas acordadas.
-Focalización prematura en el tema que es preferente para el profesional y no para el/la paciente.
– Perder tiempo buscando culpables para el problema.

Interiorizar la visión de percibirnos como iguales al otro, como un equipo que lucha contra algo y reflejar esta horizontalidad en nuestras interacciones y actitudes para con esa persona, nos ayudará a no caer en “trampas de experto/a” en las que nos limitaremos a ofrecer soluciones que solo crearán agentes pasivos de cambio y en la que las pautas están descontextualizadas, siendo al final ineficaces.

URL corta: http://enfsr.es/KLJOIr
Posted by FisioAso   @   28 agosto 2010 3 comments
Tags : , , , ,

3 Comments

Comments
Sep 4, 2010
8:02
#1 villovi :

Una entrada sumamente interesante. El tema de la comunicación es fundamental y muchas veces en el ámbito de la salud se descuida. Es más importante ver las pruebas que adjunta que pararse a escuchar qué le pasa.

Entrada muy recomendable.

Muchas gracias.

Un abrazo.

Sep 6, 2010
7:27
#2 MiguelHD :

Me ha gustado. Muchas veces escuchando y haciendo las preguntas correctas descubre uno más que con 20 min de exploración concienzuda.

¡Un saludo!

Oct 9, 2012
9:56
#3 lorenzofisio :

gran entrada David; tengo la suerte de trabajar codo con codo con profesionales de la psicología, y hemos impartido varias charlas sobre comuncicación y escucha con el paciente, y puedo decir que es muy muy importante, un gran porcentaje de la “dirección” de nuestro abordaje terapéutico viene marcado por este tiempo de escucha, y como profesionales sanitarios tenemos y debemos formarnos en este ámbito: Así que gran entrada, muchísimas gracias y un abrazo crack

Leave a Comment

Name

Email

Website

Previous Post
«
Next Post
»
CrossBlock designed by DeltaManual.Com  |  In conjunction with Web Hosting   |   Web Hosting   |   Reverse phone