Atención fisioterapéutica domiciliaria para personas de la tercera edad

Post image of Atención fisioterapéutica domiciliaria para personas de la tercera edad
Filed in Fisioterapia Comunitaria 1 comments

ancianos_besoTodo planteamiento de rehabilitación en el paciente anciano debe basarse en los siguientes puntos:

1) Atención integral por parte del profesional: Que tenga en cuenta los aspectos físicos, emocionales, sociales, y espirituales.

2) Atención individualizada y continuada. No podemos establecer protocolos de actuación ante pacientes de la tercera edad, puesto que sufren pluripatologías, hecho que no estandariza un tratamiento único. También es importante la continuidad e implicación del paciente durante el transcurso de la rehabilitación, puesto que facilitará el trabajo del profesional e incluso podría llegar a acortar el tiempo de ésta.

3) El enfermo, cuidadores y la familia deben de estar formados para suplir las
deficiencias de los profesionales en rehabilitación. Todo el entorno debe estar implicado, puesto que si el fisioterapeuta realiza un trabajo sobre el paciente, por ejemplo, a nivel postural y establece unas pautas, el entorno social debe cumplirlas para el bien del paciente.

4) Promoción de la autonomía y la dignidad personal. No hagas cosas por el paciente, facilítalas o ayúdale cuando le sea necesario. Cuánto más le sustituyas una tarea, más tiende el paciente a acomodarse, y por ello se vuelve más dependiente perdiendo así la autonomía que le quedaba.

5) Concepción terapéutica activa: La implicación del paciente es fundamental, si no hay una actitud positiva y de colaboración, se nos dificultará la tarea de rehabilitar, retrasando nuestros objetivos o simplemente no llegando a ellos. Hay que intentar superar aquello de: “No se puede hacer nada”. “Ya no hay remedio”.

6) Importancia del ambiente que creemos alrededor del paciente: Respeto, confort, apoyo y comunicación. Hay que hablar con él, establecer y pactar unos objetivos, explicar el tratamiento sobre cómo lo vamos a hacer, establecer prioridades, etc. El flujo de comunicación entre paciente-terapeuta debe ser bidireccional, ello optimizará la ejecución de las tareas.

Sólo teniendo en cuenta estas premisas de tratamiento, obtendremos resultados óptimos, sin olvidar jamás que no tratamos patologías sino a personas.

La aportación que puede hacer el fisioterapeuta a la rehabilitación integral del paciente es muy diversa, actuando desde diferentes áreas de intervención, como serían:

a) Problemas del aparato locomotor: Trastornos de la marcha, de la movilidad articular general, procesos traumatológicos, procesos degenerativos (tipo artrosis, artritis, espondilopatías…), problemas musculares y de tejidos blandos, etc.

b) Problemas respiratorios: higiene bronquial, mejora de la capacidad respiratoria, aumento de la capacidad ventilatoria, aumento de la movilidad de la caja torácica, reeducación respiratoria abdomino-diafragmática, movilización de secreciones, drenaje postural…

c) Problemas neurológicos: Ictus, Parkinson, enfermedades neurodegenerativas, trastornos de la deglución, lesiones medulares…

d) Problemas cardio-vasculares: Reentrenamiento o readaptación al esfuerzo,
tratamiento de problemas circulatorios y/o linfáticos…

e) Actuación preventiva: Prevención de caídas, prevención de problemas osteoarticulares, reeducación del suelo pélvico para incontinencia urinaria, tratamiento de amputaciones, acondicionamiento postural, cambios posturales, tratamiento de cicatrices…

Las indicaciones de la reeducación de las personas mayores tendrán en cuenta los
efectos fisiológicos, biológicos y psicológicos del envejecimiento, como un proceso natural, disminuyendo las capacidades generales de todos los sistemas del cuerpo. Por ello, requieren una evaluación precisa de las deficiencias, discapacidades y minusvalías del paciente.

La rehabilitación en geriatría pretende aprovechar las capacidades residuales y anular las secuelas invalidantes, con la finalidad de conseguir la mayor independencia e integración del anciano a su medio sociofamiliar. El trabajo interdisciplinar (geriatra, enfermera, fisioterapeuta, logopeda, psicólogo, terapeuta ocupacional…) es imprescindible, para garantizar la máxima autonomía al paciente.

Por todo ello, de una forma global, planteamos los objetivos del tratamiento fisioterapéutico para el paciente de tercera edad:

– Mejorar la calidad de vida.
– Mantener las capacidades residuales.
– Reintegrar al anciano a su medio natural.
– Aumentar su autoestima.
– Controlar y prevenir la(s) enfermedad(es) y sus factores de riesgo, complicaciones y/o secuelas.
– Recuperar la capacidad funcional.
– Adaptar la capacidad residual, modificando el medio para facilitarle las tareas diarias.

Puntualizado ésto, los problemas que se suelen tratar con menos frecuencia y son igual o más importantes que los típicos en geriatría, (como las fracturas de fémur, los trastornos de la marcha, fractura de Colles, movilidad articular…) son los que van asociados a muchas patologías neurológicas, como los problemas de la deglución y los trastornos vesico-esfinterianos. Ambos “efectos colaterales” pueden ocasionar una pérdida de la dignidad y autoestima del paciente que debemos evitar y reeducar.

Los problemas de la deglución se encuentran frecuentemente asociados a pacientes con A.V.C. que ven afectados los pares craneales responsables de la deglución. El abordaje de esta situación debe ser interdisciplinar ya que el tratamiento suele ser largo y repetitivo, varias veces a lo largo del día, lo cual obliga a la implicación de todas las personas que están alrededor del paciente (personal sanitario, cuidadores, familia…). El control de la cabeza será el primer objetivo a conseguir, ya que tendrá una importancia para evitar falsas vías de entrada y las complicaciones que conlleva ello. Para facilitar el paso del bolo alimenticio a la vía digestiva, es necesario dar el alimento al paciente en posición de sedestación o semincorporado, con ligera flexión de la cabeza. Esta postura favorece la subida de la laringe y el cierre de la glotis, evitando así el riesgo de obstrucción respiratoria. (equipo logopeda y fisioterapeuta). El fisioterapeuta deberá plantear ejercicios de control y facilitación de la musculatura masticadora, labios, lengua y musculatura de la cara. Asimismo, puede utilizar técnicas como el masaje, el biofeedback, la electroestimulación, la cinesiterapia activa y pasiva… En este tipo de reeducación, tiene especial importancia la buena colocación del paciente, ya que en función de la parálisis de la laringe, faringe o lengua, podremos jugar en las diferentes posiciones del cuello: inclinación y rotación.

Otro de los problemas que podemos encontrar asociado al paciente geriátrico con problemas neurológicos, es la incontinencia, que favorecerá un deterioro de la piel del paciente, con el consiguiente riesgo de formación de úlceras por presión. En este sentido son importantes los ejercicios de trabajo de control de la musculatura del suelo pélvico con baja presión interna, para evitar fugas. Se trabaja a nivel respiratorio, con la contracción del diafragma combinando la musculatura del suelo pélvico, también llamados ejercicios hipopresivos junto con los de Kegel. Las técnicas de electroestimulación y biofeedback no suelen ser muy utilizadas en geriatría por el rechazo que el paciente geriátrico suele tener a todo tipo de trabajo endovaginal, aunque los resultados cuando el se toleran son mejores.

Otra de las terapias poco seguidas en general es la fisioterapia respiratoria en el paciente geriátrico, donde la aplicaremos pensando en la obstrucción de las vías respiratorias, que se verá favorecida por el encamamiento del paciente y la pérdida de actividad de éste. En función del tipo de paciente que tengamos delante y del grado de colaboración del mismo deberemos escoger la técnica más adecuada.
Las técnicas que el fisioterapeuta tiene a su alcance para poder realizar la higiene
bronquial son:
– El clapping: La técnica de las percusiones tiene su utilidad cuando se tratan las acumulaciones de secreciones en las vias aéreas superiores (tráquea y bronquios). Su principal problema es el riesgo de colapso bronquial y cierre alveolar que puede provocar. Por este motivo, se limita a pacientes no colaboradores y siempre se debe realizarse con extrema suavidad.
– Posturas de drenaje: Francamente en desuso en geriatría, ya que tienen que ser mantenidas durante mucho tiempo para ser eficaces. Muchos pacientes no las tolerahttp://www.blogger.com/img/blank.gifrán porque tendrán asociados problemas coronarios (corazón derecho).
– Vibraciones: Pueden ser mecánicas o manuales. Preferiblemente, aunque se realicen con ayuda mecánica deben utilizar la mano como intermediario, ya que la sensación para el paciente será más agradable. Su efecto favorece el desprendimiento de las secreciones y por tanto su posterior eliminación.
– E.L.T.G.O.L. La espiración libre total con glotis abierta, se realiza en decúbito
infralateral, es decir con el pulmón que debemos drenar en contacto con la cama. Esta técnica descrita por el compañero belga Guy Postiaux, consiste en realizar maniobras espiratorias utilizando el diafragma con la glotis
abierta. Favorece la subida de las secreciones hasta ser eliminadas mediante la
tos o deglutidas pasando a vía digestiva. Está reservada únicamente a pacientes
colaboradores, pero sus resultados son excelentes y debe ser la técnica de elección para la higiene bronquial, por su inocuidad y eficacia.
– La tos provocada es una técnica que hemos adaptado del campo de la pediatría, para el paciente geriátrico no colaborador. En aquellos casos en que el paciente geriátrico no colabora con el fisioterapeuta o su grado de comprensión es insuficiente (por deterioro cognitivo), podemos utilizar esta técnica. Consiste en realizar una presión sobre la laringe que provocará de forma refleja la tos y la expectoración del paciente. Va asociada a ejercicios de respiración libres y relajación.
Otras técnicas que podemos utilizar en pacientes con problemas respiratorios pueden ser la elastificación de la caja torácica, la corrección de los trastornos posturales, espirometría de incentivo, trabajo de la capacidad respiratoria y el aprendizaje de la utilización del diafragma, músculo que realiza un 80% del trabajo inspiratorio.

Éste ha sido un pequeño resumen sobre la actuación fisioterapéutica a domicilio para pacientes con edad avanzada, ya veis que la actuación es bastante amplia, y si contáis con un equipo multidisciplinar o formáis parte de él, pues mejor, podéis coordinaros para lograr mejor los objetivos que os planteéis y optimizar la rehabilitación del anciano.

Salud-os y feliz lectura.

URL corta: http://enfsr.es/KLJBoH
Posted by FisioAso   @   2 diciembre 2011 1 comments
Tags : , , , ,

1 Comments

Comments
Trackbacks to this post.
Leave a Comment

Name

Email

Website

Previous Post
«
Next Post
»
CrossBlock designed by DeltaManual.Com  |  In conjunction with Web Hosting   |   Web Hosting   |   Reverse phone